Respiro de a sorbitos para que no me explote el pecho (de una vez por todas). No puedo dejar que la densidad del aire me abrace el corazón porque lo va a matar. Lo va a matar! Y no hay vuelta atrás.
La realidad es tan engañosa... Afila sus manos para envolverme y apuñalarme de locura. Se filtra la verdadera visión entre sus dedos. No sé si lo que veo es fantasía o es que lo real se volvió tan confuso de un momento a otro.
16 dic 2012
11 dic 2012
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