4 oct 2010

Beberte, beberme.

Tomarte las manos. Beberte. Consumir todo tu amor sin agotarte. Mirarte. Recorrer las curvas de tus labios. Me siento extraña, esta no soy yo. Dónde has metido a mi verdadero yo?! Dónde?! No grites, estás detrás del espejo, sólo tenés que cruzarlo, pero te tomará mucho tiempo.
Y así fui en busca de mí. Estaba segura que serían sólo unos minutos. Me paré frente al espejo grande y curvo de mi habitación, decidida a hacerlo. Parecía tan sólido y frío, pero realmente no lo era. Mi dedo índice comenzó con el trabajo, fue atravesando lenatmente aquel material que reflejaba mi cara de asombro. Siguió mi mano, mi brazo, mi hombro... y así todo mi cuerpo. Lo había logrado. Estaba del otro lado del espejo, tendría que comenzar la búsqueda de mi YO.