12 ene 2011

Margarita.

Hoy te escribo a vos.
Te reviví en mi rostro con una lágrima cuando llamó tu madre para saber cómo estábamos después de tantos años. No sé por qué tu ausencia se me hizo tan pesada, si ni siquiera te vi una sola vez. Supongo que a través de todas esas cartas, te quise. Nunca imaginé que fueras a desaparecer, y me sentí muy culpable de no haberte escrito durante todo ese tiempo. Me endurecí días pensando en qué te habría deprimido tanto, y cómo tuviste la valentía para hacerlo. A esa edad yo pasaba dolida por las cosas horribles que pasaban en el Mundo, y atribuí a tu dolor a eso, pero ahora entiendo que no debería tener nada que ver. Si yo hubiera mandado esa carta que escribí y guardé, quizás podrías haber encontrado alguien "invisible" en quien confiar. Esa duda nunca va a morir.
Y ahora lo único que tengo son tus cartas, tu alegría de antes, tu foto hermosa... todo menos vos.
Le pregunté a mamá si tendrías un diario íntimo, y me miró con cara rara. Es malo querer conocerte cuando ya no estás?