Tanto tiempo esperando volver a ser como una botella de cerveza al amanecer, vacía y fría, y ahora que puedo lograr tal objetivo, me quedo sentada observando mis sentimientos desfilar. Son demasiados como para echarlos a perder, debería usarlos de la mejor forma posible. Por qué se necesita una persona para que devuelva las mismas emociones que vos intentás provocar? Supongo que somos lo suficientemente egoístas como para dar sin tener algo a cambio.
Llegar al punto de que toda la gente que te rodea te harte, es peligroso.