28 abr 2015


Esta noche
me incomoda el amargo aroma
a soledad en los dedos.
Es fácil sentir el sabor
de la sobredosificación
para no pensar en todos
los defectos que se hacen
llamar por mi nombre.
Duele.
No hay otra palabra que describa mejor
el equilibrismo que hago arriba
de esta cuerda floja
que va cortándose poco a poco
con tus evitativas
palabras,
miradas,
flechas que atraviesan mi cabeza
de sien a sien.