La vida se me va esperando el 17.
Se me escurre entre los dedos el tiempo
que sólo tengo para malgastar.
Lleno líneas del tiempo
con latidos fuertes y golpes de disciplina.
Estoy en la parada totalmente desprotegida
de esos brazos que me acogieron
cuando menos los necesitaba.
Los veo de lejos, húmedos y oscuros,
queriendo colarme entre ellos.
Miro al horizonte
en busca de ese número
para escapar de lo inescapable.
25 abr 2016
21 abr 2016
10 abr 2016
Sacar del pecho
Estoy acostada en el cuarto donde dormía mi abuelo todas sus noches.
Hoy lo lleno de pensamientos y emociones consecuentes. Pienso en mi camino, en cómo el haber estado al borde del Mundo me hizo darme cuenta que nada importa más que vivir con locura. Y no me refiero a drogas, sexo -bueno, sexo sí- y rock'n'roll, me refiero a llenar de aire los pulmones, a saborear los gustos más placenteros, a cuidar y mimar nuestra felicidad tanto como podamos.
Hoy lo lleno de pensamientos y emociones consecuentes. Pienso en mi camino, en cómo el haber estado al borde del Mundo me hizo darme cuenta que nada importa más que vivir con locura. Y no me refiero a drogas, sexo -
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