10 abr 2016

Sacar del pecho

Estoy acostada en el cuarto donde dormía mi abuelo todas sus noches.
Hoy lo lleno de pensamientos y emociones consecuentes. Pienso en mi camino, en cómo el haber estado al borde del Mundo me hizo darme cuenta que nada importa más que vivir con locura. Y no me refiero a drogas, sexo -bueno, sexo sí- y rock'n'roll, me refiero a llenar de aire los pulmones, a saborear los gustos más placenteros, a cuidar y mimar nuestra felicidad tanto como podamos.