Lo que duele estaba allí
está allá en los sucios dedos de Ana María
está acá en la sonrisa mañanera que corta la piel
está en él cuando habla de su familia
en aquel otro al nombrar Diciembre y el casamiento.
Estaba allí
estaba en ella y en el aire ahora flotando
al tirarse del edificio más alto.
Desde mi aliento a muerte
salen palabras que intentan no justificar
sus extensas ganas de morir.
¿Quién soy yo para juzgarla?
Si la vida también me mata
hasta cuando duermo
hasta cuando no estoy
hasta cuando soy feliz.