17 nov 2016

Si escuchás
el silencio
que habita mis manos
vas a degustar
la inmobilidad que me aprieta.

Frente a mi frente
están los ojos
de esa conciencia
que no quiero engañar
esa que me dice
que qué hago acá.

Y así me iré
bailando
hacia el norte
para que sigas atando
las mismas cuerdas
en los mismos brazos
con los mismos aromas
a libertad.

L i b r e

Si es que querés
podés
amarme
como la mano que enfunda la navaja.

Estoy acá
en el cuarto
en la cama
en el perfume que dejo en la ropa
en tu voz
en tus uñas largas
en tu aroma a

libertad.

Esa que mentiste
que dijiste ser
y no eras más
que un puñado de flores
arrancadas del jardín.