Ella toma la hoja de afeitar y comienza a incrustarla en su piel formando una hermosa letra, de donde nace un montón de líquido espeso y rojo. Ella-2 intenta detenerla con un mar de agua, desesperación y espanto en su rostro; pero su amante sigue tallando su nombre en su brazo izquierdo, convencida de que su amor no puede ser desperdiciado de tal forma. El dolor inundaba toda la habitación.