18 nov 2010

Locura.

Otra vez el combate entre yo y YO. Me mareo y caigo, pero sigo en pie escuchando esos gritos que me enloquecen más aún.
Y pienso, y pienso, y pienso. Tengo náuseas.
Mis ojos quieren cerrarse. Desaparecer por un rato estaría bien. Ese llanto inocente saca lo peor de mí. ¡Duérmete ya! Y vos, desaparecé, por favor.
Ella, comida por los años en su propia tormenta, cargando con sus párpados y con el engendro de uno de los errores de su vida; tiene dos.
Podría convertir esos gritos en maullidos, pero nunca, nunca jamás saldrán de mis pesadillas.
Abre esa maldita puerta ya! Me desmayaré.