24 dic 2010
Sol y sus 'más de uno' aspectos.
Sol asintió sin decir ni una palabra. No había pedido café, no podía siquiera pensar en un café en este momento, le dolía demasiado la cabeza. La música de ese lugar la iba a hacer estallar, era en todo lo que pensaba, y en los dientes de la chica, y en que debía amarla, y en que no podría. Se había convertido en un bichito que no razonaba, sólo veía y escuchaba zumbidos, ni siquiera palabras porque no las entendía, veía colores por todas partes y ruidos, ruidos, ruidos exasperantes que atornillaban sus sesos, ya ni sus manos eran parte de su cuerpo, no las sentía, trató de moverlas y no lo logró, ¿y las piernas? Tampoco, no respondían a sus órdenes, ya ni sus labios lo hacían, los intentó morder para sentirlos, pero fue imposible. Sintió que su cabeza era un jueguito volador, una montaña rusa o un pájaro sin dirección, se revoloteaba como cometa al aire.