9 feb 2011

.

Mi vida se basa en todo lo que siempre negué ser, por dentro lo sabía y lo asumo. Y me gusta ser así. Será porque no sé quién ni cómo soy. Me hacen falta mil espejos en las paredes, pero sería en vano porque mis ojos están cerrados. No tengo miedo de abrirlos, simplemente no sé cómo hacerlo.
Admito que a veces enloquezco y me siento más fuera de mí que nunca. Esas son las veces que desearía estar sumergida en un mar de gente llena de paz y calma para evadir mi sangre.
Por qué siempre me analizo? Y ahí lo estoy haciendo de nuevo.

Estoy bien. Necesito aclararlo cada vez que veo parte de mí sin saber dónde está parada. Nunca estuvo mal estar así, con tantos colores arraigados de la manga y sin pintarme de uno solo.
Cerrada, yo? Insensible, yo? Fría, yo? Todas esas cosas que ven pares de ojos que no son los míos, ni los de quienes se han molestado en ver más allá de mis palabras y muros. Los estoy derribando.