16 jun 2011

Sólo pensamientos desbordados.

Sé que no sé nada de la vida. Que con esta edad me pesan las preguntas y cuestiones sin resolver. Que pienso que hoy sé todo lo que vos no sabés, ¿pero quién puede medir los conocimientos sobre la vida? ¿Dios? ¿Quién es dios? Soy yo, sos vos, somos nosotros. Exageradamente nos apoyamos en eso que nunca podemos resolver! Y el dilema nos lleva al extremo, a no poder vivir sin una razón, a no SABER vivir, a no querer levantarnos si no tenemos un despertador que nos haga acordar que llegamos tarde a nuestra prematura muerte. QUIERO ROMPER ESE FUCKING DESPERTADOR y despertarme con un beso tuyo. Pero llegamos de nuevo a la conclusión de que no va a pasar, de que nunca sé si mi vida se basa en mis amores enfermos o en mi propia vida. En el arte. O en los clichés de la televisión. En las comidas que dejo para comer cuando me sienta mal. En las comidas que como porque tengo que comer. En las comidas que disfruto tanto el sabor del arroz. En el color tentador de la sopa de remolacha, en tu sonrisa llena de color luego de haber tomado sopa. En mí y en vos. Que no sé quién sos. ¿Quién sos? ¿Quién soy? ¡Explíquenme! Nadie tendrá respuestas.. Quizás mi madre sí, pero no me atrevo a preguntarle.
Yo te quiero, pero sos demasiado para mi loquita cabeza.

Y en este momento parece que mi mente es la más oscura de todas, y en realidad estoy contenta. No me gusta dejar la felicidad para los idiotas. Bueno, a veces sí. "La felicidad te necesita estúpido".. Pero trato de encontrarla por otros caminos. Tengo la virtud de poder hacerlo. Y soy feliz.

Yo creo. Sí, YO CREO. Creo que es posible amar. Amar sin dejar que la impaciencia me haga suya. También creo que es posible dejar todo atrás y ser otra persona. Dejar la oscuridad y renacer. Creo que es posible extrañarte y respirar a la vez. Creo que, hoy, mi pasión descontrolada puede arrebatarme y darme contra el piso, pero puedo atarla un rato a la pata de la cama hasta que esté preparada. Creo que mirarte a los ojos y tocar tus manos es lo más profundo que puede haber. Y que mañana voy a pensarme una estúpida y ser feliz pensando otras cosas.

Ayer escribí en un arrebato de sueño desesperado.. "Me he estudiado tantas veces, que ya no sé ni mi nombre". Y es porque no tengo nombre. Soy la cosa sin nombre. Prefiero tener vida, a tener un nombre sin vida que presumir.

Y esta es la vida que cada día aprendo a ver con más luz!