Se han caído todas mis hojas. En Primavera nacerán nuevas con movimientos extraordinariamente escandalosos, estoy segura. Estar segura es un engaño, ¿cómo podría estarlo, si no tengo binoculares hacia la otra línea? "Eso se siente", me dijiste, acariciándome el pelo con uñas sucias de melancolía y alcohol. Entonces me envolví en mi sábana blanca y volví a dormir. Me gustaba cuando las telas se volvían color rosa en tu presencia...