3 jun 2015

Cats


Me desperezo y las vértebras rechinan en la espalda
porque no tengo dueño y el alimento es escaso.
Me han enseñado a cazar, pero prefiero engatuzar a cualquier pasante
para que de mí compasión tenga
y por un lapso a su hogar me lleve.

Por las noches no puedo quedarme quieto,
mi destreza me insiste caminar por calles y techos,
espantar a otros animales y utilizar mi mejor sentido para perderme.

Así es que cada mañana la luz me espanta
y mi mejor pelaje utilizo para recibir alguna que otra caricia.

Soy más gato que cualquier gato
porque mis pupilas aprendieron a ver en la oscuridad,
porque mis garras pueden lastimar,
porque soy dependencia e independencia en un mismo ser.