Se me hace imposible
no necesitar el filo espeso
que cortó tantos días al dolor.
Liberar al monstruo
que me quita la alegría.
Sólo quiere salir
a través de mi piel.
Esta noche lo guardo
porque estoy creyendo
en esto de matarlo desde adentro.
En momentos como este
confiar en el resultado
es tan difícil
como creer que dios existe.