28 sept 2016

No es frágil mi esencia.

Cuando escucho el goteo de su tristeza
la cuelgo con palillos en la cuerda
para que escurra lo que en exceso le aflige.

Cuando me dice que cansada está
de esta rutina de saludos y teléfonos
y despertadores 7:30
la calmo con un "es lo que hay, valor"
y "mañana será mejor".

Cuando sabe encogerse de placer
entre dedos y labios nocturnos
en camas ajenas
me agradece y sigue su viaje al infinito.

Cuando la arrolla el aburrimiento
y me pregunta quién soy
le respondo desde mi colchón de dudas
que no es fácil mi esencia
que busque en el índice de sueños
y sabrá así plasmarme
sobre un mar de tinta en papel.