Hoy amanezco como tierra
no tan fértil
no tan árida
sólo tierra
que en todas sus moléculas
tiene oxígeno
deseante y cansado
de buscar raíces.
Acá cerca veo un árbol
con sus hojas que brillan sol
con ese verde que le coquetea
a mi anhelo de ser tierra con nombre.
Y le hablo y le escupo mis sequías
y me habla y me regala aire fresco
y tanto amo yo su libertad
que quiero, así lo entienda o no,
todas sus raíces
atravesando mi suelo
cual navaja que se hunde
en las entrañas del amor.