2 may 2017

No se van los tés con miel. Queda en mí esa dulzura perversa con la que revolvíamos las sábanas en tu cama.
Me bañaría con ese aroma a química que sin querer te gustaba para traerte de un tirón. No voy a atarte a esta selva de ciudad, sólo voy a tomar vuelo con un beso tuyo. Tus labios... ¿por qué será que habita en vos esa suavidad?
No se va tu forma de decir, tan dulcemente, algunas palabras, de hablarme como si fuera un siervito en peligro, como si te inspirara la ternura que inspira un bebé. Tus versos en forma geométrica en la cuadernola. Tus cuentos sobre lugares nunca conocidos para mí. Tu gran fuerza para verme derramada en la nada y construirme con ilusiones de otros mundos. Tu vanguardia de mujer que dibujaba mil por qué's sobre los mandatos. Tu paciencia infinita.
Están acá tu voz con la guitarra, tus saltos, tu gracia, tu arte.
Sobre todo, sos arte.

27 feb 2017

Mi piel es piel
cuando roza la tuya.
No encuentra consuelo en el aire
veraniego
ardiente
cálido
caliente
que la mima sin querer.

Le habla a mi alma
y le pregunta
por qué me separé de esa piel
que tanto añora
que tanto llama hasta en el día
hasta en el pie de la noche
que no puede fingir
que sólo quiere su sal
su aroma
su rosa.

Mi alma
tan maltrecha de extrañar
le responde casi en llanto
que poco falta
para que el reloj se haga agujas
y teja un encuentro magistral.



22 feb 2017

La ciudad me congela la sangre
las heridas no tienen cómo derramarse.
Las cadenas se arrastran
se pegan al piso
se inflaman
se hinchan
y el ruido se ensordece
a sí mismo
como el silbido al perro
como el viento al mar
como la herida hecha por la mano propia.
Y en la maleta traigo piedras
de esas que son duras.
Y traigo viejos cuchillos
y traigo vidrios que
pueden hasta con la piel
más gruesa.

21 feb 2017

Seré tan pequeña como
un granito en mi piel
tan molesta como
el pus que revienta
en el espejo
tan corrosiva como
los dedos torpes
que se encargan de
escarbar en la herida.

6 feb 2017

Hoy amanezco como tierra
no tan fértil
no tan árida
sólo tierra
que en todas sus moléculas
tiene oxígeno
deseante y cansado
de buscar raíces.

Acá cerca veo un árbol
con sus hojas que brillan sol
con ese verde que le coquetea
a mi anhelo de ser tierra con nombre.

Y le hablo y le escupo mis sequías
y me habla y me regala aire fresco
y tanto amo yo su libertad
que quiero, así lo entienda o no,
todas sus raíces
atravesando mi suelo
cual navaja que se hunde
en las entrañas del amor.

17 nov 2016

Si escuchás
el silencio
que habita mis manos
vas a degustar
la inmobilidad que me aprieta.

Frente a mi frente
están los ojos
de esa conciencia
que no quiero engañar
esa que me dice
que qué hago acá.

Y así me iré
bailando
hacia el norte
para que sigas atando
las mismas cuerdas
en los mismos brazos
con los mismos aromas
a libertad.