El amor me salva.
Me salva
de
las piletas sucias con pasta dental,
de
las bocinas de autos molestos,
de
lecturas de recetas,
de
miradas innecesarias en el espejo,
del
Sol cuando arde,
del
ómnibus repleto de gente molesta,
de
la mesa de luz bañada en polvo,
de
las sábanas sucias por las mañanas.