Se me seca la saliva, se pega en la mucosa que ya no quiere humedecerse para hablar.
Ronda la idea de yacer en tus brazos e inundarte en lágrimas.
He creado un río y se ha llevado todas mis ideas.
¿Cómo podría ahora recuperarlas?
Si tan sólo logara recordar alguna y construir una isla donde nada le afectara...
Pero nada salva este fluír, nada lo detiene por más de unos segundos.