Guardo varios trucos bajo la manga.
De mi estómago renace uno de ellos
cuando devoro kilos de ansiedad.
Temblor que hace bailar
mi cuerpo al ritmo que nunca quise.
El nudo en la garganta
que no deja entrar comida ni por los dedos
mientras los dientes rechinan.
Inhalo escrúpulos para salir al aire
pero exhalar espinas lastima mi garganta.
No puedo dormir sin fin
y mi deseo de hacerlo se mete en mis venas
como espadas.